He Colaborado en el centro de día que tienen las Hermanas allí en Maputo (Mozambique) es un centro de día para niños.
He tenido la oportunidad de colaborar como farmacéutica (Mi profesión) dando de alta un pedido de medicamentos.
El horario de apoyo en el centro de día ha sido ayudar en todo lo relacionado con la atención y cuidado de los niños: jugar con ellos, vigilarles, salir al patio, darles de comer, ayudarles a arreglarse cuando se levantaban de la siesta, darles cariño…
Se beneficiaban los niños, los trabajadores del centro y nosotras también como voluntarias
Con los equipos, nos veíamos a diario. la relación era correcta y mirando siempre
por el beneficio de los niños. Conforme pasaban los días el trato aumentaba.
El aporte personal de los voluntarios, ayuda a los profesionales a atender a los niños y también enriquece a los niños.
La experiencia de estar con niños con discapacidad ayuda a entenderles mejor. Están llenos de amor y cada uno, dentro de su discapacidad, aprende a pedir, a defenderse y a relacionarse.
Es algo que quería hacer desde hace tiempo. Me parece una experiencia muy
enriquecedora porque conoces otro país, otras personas, otra forma de vivir…
Silvia


